Bitter pit: qué revelan los estudios recientes
Investigaciones y publicaciones universitarias recientes amplían la comprensión del desorden: la distribución del calcio, la funcionalidad del xilema y la carga frutal ayudan a explicar por qué su manejo requiere una estrategia integrada.
Por Equipo editorial POMA-TECH · Revisión científica y técnica
8 min de lectura
Revisión editorial: 23 de octubre de 2026. Revisión ampliada de investigaciones y publicaciones universitarias de 2022–2026, con aportes técnicos del Centro de Pomáceas de la Universidad de Talca y antecedentes históricos identificados.
El bitter pit obliga a tomar decisiones antes de que aparezcan sus síntomas. Una fruta que parece sana al cosechar puede desarrollar lesiones durante la guarda; por eso, evaluar el programa únicamente al retirar la manzana del árbol deja parte del resultado sin observar. La publicación de Maryland de 2024 lo aborda como un problema fisiológico de manejo integrado, cuya expresión depende del huerto y de la temporada. [2]
La investigación reciente permite afinar las preguntas del agricultor: ¿el suelo necesita calcio adicional?, ¿el fruto está recibiendo ese calcio?, ¿la carga favorece un crecimiento excesivo?, ¿la nutrición y el riego acompañan el objetivo de calidad? Este reportaje reúne resultados y orientaciones publicados entre 2022 y 2026, junto con antecedentes técnicos chilenos identificados por su fecha.
La experiencia chilena: qué aporta el Centro de Pomáceas
La discusión internacional tiene un punto de encuentro con el trabajo del Centro de Pomáceas de la Universidad de Talca: interpretar la nutrición del fruto junto con crecimiento, carga y manejo. Para esta revisión se incorporan una presentación de José Antonio Yuri de 2023, la ficha institucional de nutrición mineral y un boletín técnico de 2014. Este último se utiliza expresamente como antecedente histórico, fuera de la ventana de cinco años.
La concentración puede bajar mientras el fruto sigue acumulando calcio
En X PomaExpo, el 30 de mayo de 2023, Yuri presentó ejemplos para Gala y Fuji que distinguen dos variables frecuentemente confundidas: concentración de calcio y cantidad de calcio por fruto. La lámina de Fuji muestra el siguiente balance ilustrativo (cuadro al final del reportaje): [11]
La concentración disminuye 60%, aunque la cantidad por manzana aumenta 2,4 veces. El fruto creció proporcionalmente más que su contenido de calcio. Es una explicación del efecto de dilución, no una curva universal ni una demostración de eficacia de una aplicación. [11]
Planificar las aplicaciones y anticipar el diagnóstico
La ficha institucional de nutrición mineral propone considerar aplicaciones tempranas y tardías: tres entre 15 y 45 días después de plena flor y tres durante los 30 días previos a cosecha. También señala que las formulaciones deben evaluarse y relaciona el riesgo con el equilibrio entre calcio, nitrógeno, potasio y magnesio. [12]
La página no informa fecha de publicación. Se presenta como orientación técnica institucional y no como un ensayo nuevo o una prescripción invariable de seis tratamientos. La misma ficha identifica baja carga, poda que estimula rebrotación y altas temperaturas como factores a considerar, y recoge la infiltración con sales de magnesio como herramienta predictiva. [12]
Confirmar el desorden antes de atribuirlo al calcio
El Boletín Técnico Pomáceas de mayo de 2014, con un artículo de Samuel Román, diferencia bitter pit y lenticelosis. Describe al primero con lesiones que pueden comprometer el tejido bajo la piel; la lenticelosis se concentra alrededor de las lenticelas y no compromete la pulpa en su descripción característica. Es un antecedente local útil para evitar que cualquier depresión oscura se contabilice como el mismo problema. [13]
1. La pregunta ya no es solamente cuánto calcio tiene la manzana
La revisión de Torres, Kalcsits y Nieto de 2024 destaca que el calcio sostiene paredes y membranas celulares, pero su concentración total no explica por sí sola la susceptibilidad. Importan su localización y disponibilidad en distintos tejidos y compartimentos celulares. También intervienen genética, ambiente y manejo. [1]
Su llegada desde la raíz depende principalmente del xilema y del movimiento de agua; su redistribución por floema es limitada. Un análisis de suelo favorable, por lo tanto, no garantiza que los tejidos vulnerables del fruto reciban suficiente calcio funcional. Los autores proponen interpretar el desorden como una interacción de factores y conservan el valor diagnóstico del equilibrio mineral, sin presentarlo como explicación única. [1]
2. Más calcio aplicado no siempre significa menos bitter pit
Un trabajo de Sallato y Munguia de la Cruz, publicado en 2026 en Journal of Plant Nutrition, comunica que las aplicaciones suplementarias no redujeron el bitter pit de ‘Honeycrisp’ bajo condiciones de suficiencia de calcio. El estudio evaluó estrategias foliares y al suelo en dos huertos, considerando el suministro de nutrientes del suelo y del agua. [8]
Su alcance es importante: el resultado se refiere a esas condiciones de suficiencia y no demuestra que el calcio sea innecesario en todos los huertos. Para esta síntesis se consultaron la información editorial recuperable y el registro universitario asociado; no se utiliza ese trabajo para proponer una dosis ni estimar una respuesta económica local.
3. La carga frutal es una herramienta central del programa
Los resultados presentados por Griffith, Beaudry y Einhorn en Michigan State University en 2024 muestran que la carga puede modificar intensamente la incidencia de bitter pit. En su comparación experimental de 2023 en ‘Honeycrisp’, el tratamiento de baja carga alcanzó 37,7% de fruta afectada después de guarda, frente a 16,2% del control y 4,8% del de alta carga. Son resultados de un ensayo, no porcentajes esperables para cualquier plantación. [4]
La revisión de Al Shoffe y colaboradores de 2025 agrega una advertencia: aumentar la carga sin límites tampoco es una solución. La sobrecarga compromete tamaño, color, madurez y retorno floral. El propósito es sostener una carga equilibrada y una producción anual, evitando que el control de un desorden deteriore otros componentes del negocio. [5]
4. Nitrógeno: importa la cantidad y también cómo se entrega
Xing y colaboradores publicaron en junio de 2026 un ensayo de dos temporadas en ‘Fuji’ de diez años en Shandong, China. Compararon dosis y distribución de la fertilización nitrogenada. El tratamiento moderado y fraccionado presentó incidencias de 9,4% y 8,6%, frente a 22,2% y 24,2% con el tratamiento alto aplicado una sola vez. También observaron diferencias en las formas y distribución del calcio. [7]
La interpretación exige cautela: se utilizó nitrato de calcio, de modo que al variar la cantidad de fertilizante también cambió el aporte de calcio. No es un ensayo que aísle completamente el efecto del nitrógeno; además, compara un ambiente y una combinación vegetal específicos. Las cifras no justifican trasladar sus dosis o fechas a Chile.
5. Riego: asegurar absorción sin estimular crecimiento desmedido
La revisión de 2025 sobre ‘Honeycrisp’ relaciona la disponibilidad de agua con el funcionamiento radicular, el transporte de calcio y el crecimiento del fruto. Tanto el déficit en momentos sensibles como el exceso y el anegamiento pueden perjudicar el equilibrio. También describe experiencias de riego deficitario para limitar el crecimiento en determinados ambientes y etapas. [5]
Esas experiencias no equivalen a una instrucción para suspender el riego por calendario. Las fechas del hemisferio norte, el clima y las condiciones experimentales deben mantenerse dentro de su contexto.
6. Pulverizaciones de calcio: evaluar ejecución, respuesta y tolerancia
Maryland señala que las pulverizaciones pueden contribuir a mitigar el desorden, pero su respuesta varía entre sitios y temporadas. Deben complementar las demás prácticas, sin considerarse garantía de prevención completa. [2]
La guía de Oregon State University de 2024 también distingue respuestas regionales y advierte que el cloruro de calcio puede producir marcas, russet y quemaduras, especialmente con pulverizaciones concentradas. Recomienda evitar condiciones de secado lento y temperaturas superiores a 80 °F, aproximadamente 27 °C; esta referencia corresponde a la guía y no reemplaza las indicaciones de cada formulación. [3]
7. El portainjerto también participa en el riesgo
Islam y colaboradores evaluaron ‘Honeycrisp’ sobre 14 portainjertos y publicaron sus resultados en 2022. Midieron bitter pit en cosecha durante cuatro temporadas y después de guarda durante tres. B.10 mostró menor incidencia y V.6 estuvo entre los más afectados. El análisis de tejidos relacionó esas diferencias con composición mineral y propiedades de las pectinas de la pared celular. [6]
El hallazgo amplía la discusión: el portainjerto puede influir más allá del tamaño del árbol. Sin embargo, sus resultados no constituyen un ranking universal de materiales para Chile, ni garantizan la misma respuesta bajo otros suelos, climas o manejos.
8. Diagnosticar el riesgo antes de decidir la guarda
El programa de Cornell Cooperative Extension de 2023 utilizó análisis de jugo de piel de frutos jóvenes para anticipar riesgo en ‘Honeycrisp’. Su protocolo consideraba muestras de 30 frutos por cuartel, peso de la muestra, preparación y congelación de las pieles. Los resultados buscaban orientar medidas durante la temporada y decisiones de almacenamiento. [9]
El valor está en combinar una muestra definida con una interpretación específica. Un cociente obtenido en jugo de piel no es intercambiable con otro medido en pulpa, fruta completa o materia seca. Como aplicación editorial, antes de usar un umbral conviene confirmar tejido, método, estado de desarrollo y validación local.
Maryland también describe pruebas de expresión de síntomas antes de cosecha y advierte que su capacidad predictiva cambia entre regiones. Además, en ‘Honeycrisp’, modificar el acondicionamiento previo al frío puede cambiar el balance entre bitter pit y daños por frío. [2]
9. Qué novedades todavía requieren validación
La investigación de Michigan presentada en 2024 exploró auxinas y ácido abscísico como herramientas para influir en la funcionalidad vascular. La respuesta cambió entre temporadas. Un artículo de Griffith, Elsysy y Einhorn de 2025 profundiza esa línea e informa mitigación del bitter pit sin aumentar la concentración de calcio en piel. [4] [10]
El aporte es conceptual: mejorar la respuesta del fruto puede involucrar procesos que una medición de calcio total no captura. Para el agricultor, estos resultados justifican seguir investigando; no equivalen a un programa comercial de reguladores. En esta revisión no se proponen dosis ni usos a partir de esa línea experimental.
Fuentes y alcance de la revisión
El núcleo reciente de las fuentes siguientes se publicó entre octubre de 2022 y junio de 2026. Se añaden una ficha institucional sin fecha y un antecedente histórico de 2014 del Centro de Pomáceas, identificados de forma expresa. Se distinguen ensayos originales, revisiones y publicaciones de extensión. Una publicación reciente puede sintetizar resultados experimentales anteriores.
| Variable | 60 días después de plena flor | 180 días después de plena flor |
|---|---|---|
| Peso del fruto | 40 g | 240 g |
| Concentración de calcio | 15 mg/100 g | 6 mg/100 g |
| Calcio por fruto | 6,0 mg | 14,4 mg |
Referencias y fuentes
- Torres, E.; Kalcsits, L.; Nieto, L. G. (2024). Is calcium deficiency the real cause of bitter pit? A review. Frontiers in Plant Science, 15:1383645. Revisión científica.
- Tracton, T.; Farcuh, M. (marzo de 2024). Controlling Bitter Pit in Apples: Best Practices for Growers. University of Maryland Extension, FS-2023-0701. Extensión, con énfasis en Honeycrisp.
- Oregon State University Extension Service (mayo de 2024). Pest Management Guide for Tree Fruits, EM 8203. Apartado de calcio, página impresa 79. Guía regional.
- Griffith, C.; Beaudry, R.; Einhorn, T. (julio de 2024). Rapid Fruit Growth, Vascular Dysfunction, and Bitter Pit. Michigan State University. Presentación de resultados experimentales de 2021–2023.
- Al Shoffe, Y. y colaboradores (noviembre de 2025). ‘Honeycrisp’: the challenge of the apple crisp revolution. Fruit Research, 5:e039. Revisión de producción y poscosecha.
- Islam, M. T.; Liu, J.; Das, P. R.; Singh, A.; Sherif, S. M. (2022). Rootstock effects on bitter pit incidence in ‘Honeycrisp’ apples are associated with changes in fruit’s cell wall chemical properties. Frontiers in Plant Science, 13:1034664. Investigación original.
- Xing, Y. y colaboradores (junio de 2026). Physiological Responses of Apple to Nitrogen Fertilization Regimes: Roles of Calcium Metabolism in Fruit Quality and Bitter Pit Development. Plants, 15(12):1820. DOI: 10.3390/plants15121820. Ensayo 2023–2024 en Fuji; interpretación limitada por el uso de nitrato de calcio.
- Sallato, B.; Munguia de la Cruz, J. (2026). Supplemental Ca applications did not reduce bitter pit in ‘Honeycrisp’ apples under Ca-sufficient conditions. Journal of Plant Nutrition. Información editorial recuperable y registro del conjunto de datos asociado, WSU, 2026. El registro identifica un ensayo de 2019; no se realizó una reevaluación de sus datos crudos.
- Cornell Cooperative Extension, Lake Ontario Fruit Program (2023). 2023 Honeycrisp Peel SAP Analysis. Protocolo de extensión y muestreo por cuartel.
- Griffith, C.; Elsysy, M. A.; Einhorn, T. (2025). Successive Early-season Abscisic Acid and Auxin Applications Consistently Mitigate Bitter Pit of ‘Honeycrisp’ Apples without Increasing Peel Calcium Concentration. Journal of the American Society for Horticultural Science, 150(5):249–261. Referencia y resultados generales recuperables; no se utiliza para establecer un programa de aplicación.
- Yuri, J. A. (30 de mayo de 2023). X PomaExpo: presentación del Centro de Pomáceas, Universidad de Talca. Láminas 12 y 13 del PDF: ejemplos de crecimiento y calcio en Gala y Fuji. Presentación técnica, no ensayo comparativo de fertilizantes.
- Centro de Pomáceas, Universidad de Talca (sin fecha de publicación visible; consulta: 23 de octubre de 2026). Nutrición mineral, apartado Bitter Pit. Orientaciones institucionales; no se atribuyen a una temporada experimental reciente.
- Román, S. (mayo de 2014). Bitter Pit y Lenticelosis en manzano: factores predisponentes y medidas de control en los huertos. Boletín Técnico Pomáceas, Universidad de Talca, volumen 14, n.º 3. Antecedente histórico fuera de la ventana de cinco años, utilizado para la distinción de síntomas.
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