Manzanos bajo la mirada satelital: el caso chileno que ayuda a entender cuanta agua usa un huerto
Investigaciones en el Maule muestran cómo las imágenes desde el espacio pueden apoyar el manejo del riego en manzanos. La experiencia conecta con una tendencia que avanza en Estados Unidos: transformar mapas de evapotranspiración en información útil para cada predio.
Por Gonzalo Ugarte B. · Editor de Poma-tech
Editado el 17 de octubre, 2026 5 min de lectura
En Pelarco, Región del Maule, un huerto de manzanos Pink Lady se convirtió en un lugar de evaluación para una pregunta decisiva: ¿cuánto del consumo de agua del cultivo puede estimarse desde un satélite? La respuesta ha ido tomando forma mediante investigaciones que contrastan imágenes con mediciones en terreno.
El interés para la fruticultura es concreto. Un mapa permite observar diferencias espaciales que un promedio del campo puede ocultar. Para convertir esa información en una decisión de riego, sin embargo, se necesita interpretar qué representa cada señal y comprobarla con antecedentes del huerto.
Pelarco: medir desde el espacio y comprobar en terreno
Un estudio publicado en 2017 en Remote Sensing evaluó el modelo METRIC en un cuartel de 5,5 hectáreas de Pink Lady bajo riego por goteo. Utilizó 20 imágenes Landsat 7 adquiridas en días despejados durante las temporadas 2012/13, 2013/14 y 2014/15.
El trabajo abordó el balance de energía del huerto: cómo se distribuye la energía disponible entre distintos procesos, incluido el intercambio asociado a la evaporación y transpiración. Para ello, los investigadores calibraron componentes del modelo a las características de los manzanos.
Este detalle es central. Un huerto tiene copas, espacios entre hileras y suelo expuesto; interpretar esa superficie exige ajustes diferentes de los que podrían servir para una cubierta vegetal continua.
Un resultado prometedor, con un alcance definido
En 2024, una investigación publicada en Heliyon, encabezada por Daniel de la Fuente-Saiz y con participación de Samuel Ortega-Farías y otros investigadores, evaluó la evapotranspiración real y el coeficiente de cultivo de Pink Lady durante esas tres temporadas.
La evapotranspiración expresa el agua que vuelve a la atmósfera por evaporación y transpiración. El coeficiente de cultivo relaciona ese consumo con una evapotranspiración de referencia y ayuda a interpretar las necesidades hídricas.
Las estimaciones del METRIC calibrado se contrastaron con un sistema eddy covariance, que mide intercambios de vapor de agua y energía entre la superficie y la atmósfera. Los autores informaron sobreestimaciones inferiores al 10% para las variables evaluadas.
El resultado respalda su potencial como herramienta de apoyo al riego. No demuestra, por sí solo, un porcentaje de ahorro de agua, una mejora de calibre o un aumento de rentabilidad. Se trata de una validación científica, publicada en 2024 con datos de temporadas anteriores.
Una línea de investigación con antecedentes
Otro estudio, publicado en 2016, ya había evaluado un balance hídrico apoyado en imágenes satelitales para manzanos bajo goteo en el valle de Talca.
La metodología incorporó el índice de vegetación SAVI en un balance diario de agua del suelo. Al comparar las estimaciones con mediciones de terreno, registró errores diarios RMSE de 0,78 y 0,74 milímetros en las dos temporadas analizadas; el ajuste mejoró al trabajar a escala semanal.
Los resultados muestran tanto la utilidad de la información satelital como la importancia de conocer su incertidumbre y la escala temporal apropiada para interpretarla.
Estados Unidos: del mapa al seguimiento del predio
En Estados Unidos, OpenET ofrece un ejemplo de cómo acercar estas herramientas al productor. Según NASA, la plataforma combina información Landsat, datos meteorológicos y modelos para estimar evapotranspiración.
En marzo de 2025 presentó FARMS, una interfaz que permite seleccionar predios, comparar campos y generar reportes. NASA documentó su uso por Brett Baker, productor de peras de California, para revisar tendencias históricas del consumo de agua en su explotación.
Aunque corresponde a perales, el caso es relevante para las pomáceas: muestra una aplicación de seguimiento a lo largo de los años. La herramienta proporciona información espacial y temporal; el diagnóstico agronómico sigue requiriendo conocimiento del campo.
El valor aparece cuando el mapa conduce a una decisión
Para un huerto de manzanos, la oportunidad consiste en integrar estas estimaciones con humedad del suelo, registros de riego, clima y observaciones de las plantas. Como aplicación práctica, una diferencia persistente entre sectores puede servir para priorizar una inspección, revisar la operación hidráulica o investigar condiciones distintas de suelo y cobertura.
La lectura debe mantener una distinción: el agua evapotranspirada no equivale automáticamente al volumen que se debe aplicar. La lluvia, las reservas del suelo y la eficiencia del sistema también intervienen.
El caso de Pelarco aporta una base científica local. El siguiente desafío es convertir esa capacidad de observación en rutinas de manejo y medir sus resultados con indicadores verificables: agua aplicada, rendimiento, calidad de fruta y costos.
Referencias y fuentes
- De la Fuente-Saiz y colaboradores (2017) — «Calibration of METRIC Model to Estimate Energy Balance over a Drip-Irrigated Apple Orchard», Remote Sensing 9(7), 670
- De la Fuente-Saiz y colaboradores (2024) — «Assessment of satellite-based water requirements for a drip-irrigated apple orchard in Mediterranean agroclimatic conditions», Heliyon 10(9), e29688
- Odi-Lara y colaboradores (2016) — «Estimating Evapotranspiration of an Apple Orchard Using a Remote Sensing-Based Soil Water Balance», Remote Sensing 8(3), 253
- NASA (2025) — «FARMing with Data: OpenET Launches new Tool for Farmers and Ranchers»




